
Distrito 9: cóctel de camarones
septiembre 30, 2009
El otro dia me invitaron al cine a ver pochoclo trash tercermundista con consciencia social. Osea, fui a ver Distrito 9, la pelicula de ciencia ficción del director sudafricano Neill Blomkamp y producción de Peter Jackson, el director neozelandes de El Señor de los Anillos.
Para los que no saben de que va: la pelicula comienza veinte años de la llegada de una nave extraterrestre a nuestro planeta. La nave no elige posarse sobre Washington, cual Dia de la Independencia, sino que de hecho queda estacionada sobre Johannesburgo: los alienigenas, lejos de querer conquistar el planeta, son pobres obreros desnutridos que quedaron a la deriva al quedarse sin combustible para volver a su hogar; lo que comienza como una misión de ayuda humanitaria deviene en maltratos y marginalidad, con los visitantes del espacio (apodados langostinos”) contenidos en el distrito 9, una villa miseria. Ante la falta de concenso en las Naciones Unidas sobre que hacer con estos indeseables, el control de la zona queda en manos de una multinacional privada, la MNU, cuyo principal interes es investigar la tecnologia bélica de avanzada de los extraterrestres.
Lo mejor de la pelicula son los primeros veinte minutos, en clave de sátira feroz sobre el racismo institucionalizado y la sensibleria de los medios de comunicación. Filmada imitando un documental televisivo, alternando entrevistas y escenas “camara en mano”, el comienzo de la pelicula sigue al protagonista, el burocrata blanco (y además yerno del jefe) Wikus van der Merwe, internandose en los angostos pasillos miserables del distrito 9. Wikus ha quedado a cargo de una operación de desalojo de los “langostinos” a areas “más seguras” (entiendase, lejos del centro de la ciudad que los rechaza), el distrito 10, que más que una villa miseria seria un campo de concentración.
Aunque eventualmente la pelicula cae en algunos lugares comunes y deviene en pelicula de acción y drama de encuentro de culturas a lo “El Ultimo Samurai” (como podran imaginarse, wikus empieza del lado de los opresores, y termina del lado de los oprimidos disparando contra los villanos militarizados), Distrito 9 no pierde del todo lo mordaz de sus primeros minutos: no en vano los “langostinos” estan visualmente diseñados por el equipo de efectos especiales para inicialmente encarnar todos los cliches de la representación del otro: sucios, feos, peligrosos, criminales, vagos, fisicamente imponentes y amenazantes frente a la minoria de descendencia blanca europea a la que pertenece el protagonista. El Distrito 9 podria ser uno de esos campos donde retienen a los inmigrantes ilegales africanos en Europa, podria ser un campo de concentración nazi, podria ser una villa miseria tercermundista: cada uno reconocera en esos primeros minutos tan graciosos como teñidos de indignación moral paralelismos con su propio pais y como este elige construir en el otro un enemigo de la ley y el orden.
Dicho esto, la ambientación en Johannesburgo, Sudafrica, no es casual: el distrito 9 es una referencia directa al apartheid, el sistema de segregación racial avalado por la ley sudafricana que riguio hasta principios de los ’90, y que le negaba a la mayoria negra del pais acceso al gobierno, la educación superior e incluso el ejercicio profesional en areas designadas para la minoria blanca. En Johannesburgo mismo, cerca de 600,000 ciudadanos de raza negra fueron forzados a abandonar sus hogares para a reubicarse en el suburbio de Soweto: la campaña de publicidad que rodeo el estreno de la pelicula misma remite a los carteles que advertian que zonas eran de uso exclusivo para los blancos.
Eso si: aunque la pelicula tiene buenas intensiones, y se las ingenia para tratar el tema de la discriminación responsablemente sin abandonar las explosiones, el gore, los efectos especiales y la descarga de adrenalina que uno esperaria de una de extraterrestres, hay que señalar que los nigerianos se llevaron la peor parte: los que aparecen en la pelicula son o criminales oportunistas de medio pelo, o traficantes armados hasta los dientes, o brujos y chamanes canivales… y todos, hay que decirlo, son personajes bastante deshumanizados y absolutamente trillados.

No voy a terminar de leer tu post poque empecé a leerlo y me entraron ganas de ver la peli…
leelo tranqui que no hay spoilers XD es un comentario sobre las referencias que hay en la peli a la segregación racial en Sudafrica.
Bueno, eso, y comentario de aliens que explotan, porque se sabe que a Peter Jackson le copa el gore.
Para mí el racismo sólo puede comprenderse en su propio contexto.
Escribir “raza negra” es, para muchos, racista. Pero para nosotros no tiene ninguna connotación de nada.
Acá (Buenos Aires, Argentina) el racismo poco tiene que ver con eso… será porque casi no hubo “inmigración africana”. Todo va contra los pueblos originarios. ¿te acordás cómo se decía hace años “bolita”?
Igual, creo que racismo institucionalizado no hubo ni habrá… o eso espero.
Concuerdo que la situación es diferente, pero creo de todas formas que somos un pais muy racista, y clasista además (y machista, ya que estamos. ¿Ser de tez oscura, pobre y mujer en la Argentina? Te la regalo…)
Uf, clasista 100%.
Acá tenés que ser blanquita, tener guita y buena ropa y por suspuesto ser flaca… muy flaca.
Y así y todo ser mujer es todo un desafío.
Acabo de ver la película (en el marco de ver todas las peliculas nomidas a los oscar).
Finalemnte termine googleando la pelicula para ver que escribia gente normal (lease no criticos famosos) y creo coincidir con todo tu comment, eso si, me gustaría acotar que era un poco predecible (spoiler) la union del protagonista a la comunidad extraterrestre…