El otro dia explicaba en clase la expresión inglesa “when it rains, it pours”. Podria tranquilamente ejemplificarla con mi dia de ayer.
Veamos: fui a rendir un final, tuve que esperar dos horas en el pasillo gélido, me bocharon (seguido de charlita compasiva sobre como ya no soy la gran alumna que la titular recordaba – fun times!), en plena vuelta a casa el tren se quedo varado en el medio de la nada más de una hora, imposibilitando asi que llegara a hora a mi trabajo y cuando a dos estaciones de mi casa cancelaron el tren y nos hicieron subir a otro llenisimo cual ganado rumbo al matadero, me bajo la presion y termine semi desmayada atajada por manos de completos extraños tratando de no tener una crisis de nervios. Aparentemente, en la confusion, casi me afanan el celular.
Mi dia termino hecha un saco de papas en mi sillon, agotada, con un dolor de cabeza odioso y sintiendome bastante patetica. Bah. Cuentenme algo lindo, por favor, que lo necesito…

